El pintor sentía, una estrecha y amorosa relación con su pueblo, La Línea, y en cierta ocasión confesó:

...nunca trabajo con más cariño que cuando me dispongo a demostrar que mi recuerdo y mi inspiración están constantemente aquí, en esta tierra donde nací, que es para mí la mejor del mundo.

JOSÉ CRUZ HERRERA

Cuando nace Cruz Herrera, el 1 de octubre de 1890, a La Línea acuden familias de toda España en busca de un puesto de trabajo en la construcción del gran dique de Gibraltar. Desde muy pequeño da muestras de sus grandes dotes para la pintura, y comienza a hacer copias de las grandes obras clásicas, siendo Velázquez uno de sus pintores favoritos.

Inicia sus estudios en La Línea, y los continúa en Sevilla, pero pronto esta se queda pequeña para las aspiraciones del joven pintor y sus sueños apuntan ahora a la capital de España. Para poder trasladarse a Madrid, Cruz Herrera escribe una carta a don Fernando de Villar, director del Fénix Agrícola, al que no conocía, y este, impresionado por su valentía y decisión, le contrata con un sueldo de dos pesetas diarias, además de facilitarle la continuacuón de sus estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes. El pintor, en muestra de su infinito agradecimiento, le regala su 3ª Medalla de la Nacional de Bellas Artes, conseguida con el lienzo Capilla del Cristo de la Misericordia. En 1914 obtiene una beca para proseguir sus estudios en Paris y Roma.

Siempre que volvía a su pueblo, aprovechaba para continuar su tarea pictórica, realzando la belleza de la mujer andaluza. En 1921 expone 40 cuadros en el Salón del Círculo de Bellas Artes de Madrid, asistiendo a la inauguración la Infanta Isabel. La Línea le ofrece un emotivo homenaje por sus triunfos. En este mismo año viaja a Sudamérica.

Con su obra La ofrenda de la cosecha obtiene la Primera Medalla de la Exposición Nacional en 1926. Cruz Herrera ofrecería este premio, al igual que los anteriores, a su pueblo. El Ayuntamiento le otorga el título de Hijo Ilustre, Preclaro y Predilecto de la Ciudad, creandose un premio anual que lleva su nombre.

Expone en Bélgica, Milán y Roma. Al trasladarse a Marruecos se inicia una nueva etapa para el pintor, con una pincelada mucho más suelta, llegando en algunos paisajes marroquies a ser típicamente impresionista, siendo sus lienzos galardonados en numerosas ocasiones.

Desde 1942, los programas de los festejos han sido ilustrados con la reproducción de una obra de Cruz Herrera. Cedió 104 cuadros al Ayuntamiento y así en 1969 se creó el Museo Cruz Herrera.

En cierta ocasión al preguntarle por sus temas favoritos respondió: Mujeres, mujeres, mujeres, frutas y flores que es una misma cosa.

En 1963 ofrece un extraordinario lienzo de la Inmaculada Concepción a la Parroquia de igual nombre, donde fue bautizado.

José Cruz Herrera fallece el 11 de agosto de 1972 en Casablanca (Marruecos). En 1974 el Ayuntamiento le concede, a título póstumo, la Medalla de Oro de la ciudad.


Cruz Herrera, agradecido siempre, corresponde a los honores que le tributa su pueblo con la realización de dos cuadros: Mujeres linenses y Ofrenda a La Línea, dos obras magníficas, la segunda de las cuales reproducimos aquí.

PREMIOS:

INFORMACIÓN COMPLETA DE JOSÉ CRUZ HERRERA

Cronología El Grupo Velázquez
El gran lienzo de la Inmaculada
El pintor ante la crítica
Treinta y tres años de pintura en Marruecos
Sus últimos años
Etapa de su vida en París Colecciones Privadas
Condecoraciones y Nombramientos Album de fotos

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